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Interview with Ana Matey

¿Cual es la idea fundamental en tu proceso creativo/investigación? ¿Cómo has llegado hasta ella?


Mi interés fundamental nace del anhelo de entender cómo nos relacionamos, tanto a nivel social como con el medio natural. En mi obra he ido investigando dicha relación a través de distintas propuestas que siempre buscan relacionar y experimentar.

“A través de las diferencias” (2001/06), sería una de mis primeras obras, en ella investigo dicha relación de manera íntima en mi estudio. Un total de cincuenta personas participaron en este proyecto en que construímos un gran mural intentando responder a la pregunta ¿qué piensas que nos diferencia a las personas?

Le sigue “Welcome to Otasazubicam” (2006/08), dónde paso, de ese espacio íntimo al espacio público de grandes urbes donde resido por periodos cortos. Otasazubicam, es una ciudad que nace de la suma de esas siete ciudades: Madrid, México D.F., Budapest, Zagreb, Sarajevo, Roma y Tokio. En esta obra experimento el espacio público desde la inmovilidad del cuerpo investigando de qué manera nos relacionamos en los espacio públicos y como éstos determinan dicha relación.

Welcome to Otasazubicam, 2006/08

De las moléculas frenéticas de la urbanidad pasé a lo rural con “El Recolector de Plumas”, un work in progress iniciado en el 2008, en el cual se va alternando la experiencia de lo rural con lo urbano como lugares dónde cuestionarme sobre las necesidades reales del ser humano. Si en el anterior proyecto parto de la inmovilidad corporal, en éste es el acto de caminar y recolectar el motor del proceso creativo. Con esta obra empecé a entender el arte como medio de transformación tanto en el individuo como en la sociedad. El arte como medio de crecimiento individual y social, como toma de conciencia.


En el 2012 doy un paso más en esta dirección y emigro de la ciudad al campo. Desde entonces busco un vía de alcanzar el equilibrio entre lo natural y lo artificial. Otra manera de habitar el mundo y una búsqueda de cómo lograr una nueva simbiosis con la naturaleza, ésta obra se titula “Conversaciones sobre/con/contra lo natural”.


Conversaciones sobre/con/contra lo natural, 2012

Cuéntanos sobre tu estudio y obra: dónde y cómo trabajas, tienes rituales/hábitos cuando inicias un proceso creativo.


Mi obra se desarrolla alternando y experimentando espacios. Cómo he comentado en la anterior pregunta, de explorar lo íntimo (mi estudio), con lo público (en las ciudades), al natural (bosques, montañas, campo...). Muchos de mis proyectos se desarrollan albergados por Centros de Arte debido al carácter experimental/ vivencial ligado al espacio, a recorrer dicho espacio.

Mi hábito para iniciar un proceso creativo es caminar. En algunas ocasiones dicho acto es el motor del proceso y en otras es la pincelada que crea la obra.

¿Cuál es tu opinión sobre la importancia de establecer un diálogo entre científicos y artistas (Ciencia y Arte)? ¿Por qué es necesario?


Pienso es interesante el diálogo entre disciplinas para sumar y contraponer visiones. Donde una quizás no pueda llegar la otra sí, y viceversa, de manera que juntas se apoyan y se ayudan a crecer.

El Recolector de Plumas, 2011

¿Te gustaría trabajar con científicos? ¿En qué manera?


Sí, es algo que me apetece desde que estuve en la Residencia Saari en Finlandia hace algo más de seis años. Allí hay mucho interés en investigar en esta línea. Tuve la oportunidad de trabajar con una socióloga y antropóloga junto con la artista Isabel León, con quién desde hace ocho años llevamos un proyecto de creación e investigación juntas, EXCHANGE Live Art. Lo recuerdo como una experiencia muy enriquecedora.


¿De qué manera? ... conversando, contraponiendo mi investigación artística a la suya científica. Y ver, qué surge al realizar dicho intercambio.


¿Cuál es tu proyecto más interesante/actual y por qué? Breve descrición. ¿Cuál es el mensaje del proyecto? ¿Qué medio artístico empleaste?


El ya mencionado “Conversaciones sobre/con/contra lo natural”. El proyecto reflexiona sobre cómo lograr el equilibrio entre lo natural y lo artificial. Su acercamiento a dicha problemática es a través de la acción de caminar, entendida como práctica estética, simbólica, poética, filosófica, política y social. De esta manera la obra está constituida de trayectos físicos y mentales; un mapa conceptual que se construye con cada pisada entendida como pincelada de la obra. Cómo he comentado en el año 2012, sentí la necesidad de cambio y decido vincular mi vida y mi obra al medio natural, a su observación, vivencia y estudio, buscando una nueva vía de conocimiento y manera de estar en el mundo; realizando acciones sencillas que minimicen nuestro impacto sobre la tierra e intentando que mi huella erosione lo menos posible. A lo largo de estos años, la obra ha evolucionado junto a mis propios procesos vitales influenciados por una estrecha relación con la naturaleza. También ha sido afectada por los acontecimientos sociales vinculados a las diversas crisis (la migratoria y la ecológica), así como por los descubrimientos que surgen de mis lecturas (en especial del neurobiólogo Stefano Mancuso). Aunque mi intención no es dar soluciones a dichas complejas problemáticas, pero sí construir un lugar para reflexionar sobre ellas.


Los medios empleados como casi toda mi obra son mixtos, arte de acción, fotografía, vídeo y dibujo.

Conversaciones sobre/con/contra lo natural, 2012

¿Qué es lo que más te inspira?


Cómo ya he comentado la acción de caminar.

¿Tienes alguna exposición en este momento? ¿Cómo va?


Con el actual estado de alarma se han cancelado o aplazado todas las actividades artísticas. Ésto supuso en primer momento un bloqueo enorme que lo he superado creando el proyecto colectivo “Retratos en mi ventana”. Cada día realizo un time-lapse de la ventana de mi estudio (que tengo la suerte de que está en mi casa), desde que me levanto hasta que me acuesto. En ella construyo distintos trayectos/ intervenciones que generan diversos paisajes, los cuales van de lo concreto a lo abstracto, de lo emocional a lo conceptual, de lo político a lo poético, … La imagen es una invitación a otro artista quién crea el sonido de ese día. Hay artistas del ámbito de la musica, de la poesía y de la performance, todos ellos con un interés concreto en la experimentación. A todos ellos y ellas les estoy muy agradecida por su gran aportación al proyecto. A día de hoy son 49 vídeos realizados, y son públicos 23 de ellos los cuales se pueden ver así como las/los participantes en http://www.anamatey.com/project/retratos-en-mi-ventana/

Retratos en mi ventana, 2020

¿Qué opinas sobre las visitas virtuales/exposiciones que han comenzado con la crisis del virus? ¿Podría ser una nueva experiencia interesante para artistas y público?


Siento que todo el sector se ha volcado en lo virtual y mi sensación es que lo estamos saturando. Al haber tal magnitud, personalmente me genera mucho ruido. Yo misma he contribuido a ello. De repente me he visto publicando todos los días post en redes sociales, desde los vídeos del proyecto que os acabo de hablar a otros contenidos. Esta semana he decidido parar, dejar respirar y digerir la información. Al final, esta supuesta “pausa” nos ha llevado a una actividad un tanto frenética en lo virtual.

Pienso que sí puede a ver un aspecto interesante, toda herramienta tiene su potencial. En el caso del virtual para mí lo más destacable sería la oportunidad de poder llegar a un mayor número de personas.

¿Es importante para ti y tu obra trabajar en comunicación directa con la gente o puedes explorar la interacción virtual?


Sí, para mí sí. Mi obra se basa en el arte de acción, nace de la experiencia de recorrer el espacio y de las relaciones con el otro en dicho contexto... comparto un texto que escribí hace tiempo, pero que pienso contesta muy bien a esta pregunta...

Pasear activa mi mente, el cuerpo es el engranaje que facilita mi pensamiento, sentada sólo tengo ideas estancadas, al pasear el horizonte se amplía y con él mi mente. De esta manera, la acción de caminar es el motor de mi proceso creativo. Caminar como acto social y político. Caminar como repulsa a este ritmo frenético al que estamos sometidos en las grandes ciudades. Caminar y observar lo que tenemos de frente y alrededor; una realidad que abandonamos por la realidad virtual. Caminar es encontrarse con cualquiera y hasta con uno mismo, es conocer al otro de manera directa sin la red social, sin encuadre de pantalla. Caminar es olvidarse del constante quehacer cotidiano. Caminar nos conecta con lo más básico, con nuestro cuerpo y la tierra que pisamos. Caminar nos hace “estar” en ese momento y lugar concretos. Caminar, para mi, es accionar.

Por último, sobre si puedo explorar dicha herramienta... por supuesto, como ya he dicho toda herramienta ofrece nuevas posibilidades, el problema no suele ser la herramienta, si no el uso que hacemos de ella.

El Recolector de Plumas, 2013

Cuéntanos sobre una experiencia memorable en una Residencia de Arte. ¿Dónde fue?


Han sido muchas de las que tengo un gran recuerdo... voy a elegir la última que tuve la suerte de poder realizar en febrero de este año, fue un estupendo inicio de año...

Está situada en la Sierra de Aracena en Huelva al sur de España, un lugar precioso. El Centro de Arte Contemporáneo Medioambiental Valdearte, es un proyecto que lleva diez años promoviendo el arte y la naturaleza desde el esfuerzo personal de dos maravillosas personas Verónica Álvarez y Manuel Siloniz. Allí, recibí un trato exquisito, donde todo eran facilidades, apoyo y cariño, lo cual me ha dejado muy grato recuerdo.

Es un proyecto que nace del amor a la naturaleza y de una gran generosidad, el cual demuestra que otras prácticas son posibles. El Centro contiene un extenso terreno cuidado con mucho mimo. Una de las labores concretas que realizan por el terrirorio es la recuperación de castaño autóctono de la zona, con el creciente desinterés del humano por el bosque el pino ha invadido a las otras especies.

Allí desarrollé la obra “5.878 pasos” el título hace referencia al número de pasos que conté caminando la periferia del territorio que ocupa Valdelarte.

¿Has realizado otros trabajos además de ser artista?


Sí, he dado clases de fotografía y desde hace ya unos años imparto talleres de creación. También he trabajado como fotógrafa, durante unos años junto a un grupo de fotógrafos bajo el nombre de ElCarromato en la ciudad de Madrid. Funcionábamos como una cooperativa, hacíamos trabajos de publicidad, retratos y eventos. También promovíamos el arte en nuestro estudio organizando eventos multidisciplinares y talleres.

¿Cuál es tu proyecto soñado?


Crear un espacio donde se aúne arte y naturaleza desde el ámbito de la creación e investigación en el entorno natural. MATSU, lo entiendo como un pre-proyecto de esta idea. Durante ocho años hemos generado una serie de actividades en relación al contexto donde estábamos ubicados, el Parque del Río Guadarrama a 25km de la ciudad de Madrid, línea fronteriza entre el campo y la ciudad. Cada año realizábamos un encuentro, donde se proponía crear con la temática de la frontera así como con los elementos encontrados en el propio lugar. También organizábamos talleres y laboratorios..., la dificultad reside en conseguir el apoyo económico. En este caso era posible porque además era nuestra casa y estudio de trabajo.


El Recolector de Plumas, 2010

Por favor, cuéntanos sobre alguna historia interesante detrás de la creación de alguna de tus obras.


Quizás una obra que generó muchas situaciones diferentes fue “Welcome to Otasazubicam” por el contexto en el cual se realizaba. Cuando se trabaja en la calle todo es posible, y suceden muchas anédotas divertidas... otras no tanto, pero diversas siempre. En México por ejemplo trabajé con una silla que encontré en la calle, algo que no es común. El caso es que cuando realizaba mis acciones en plazas u otros espacios públicos, en varias ocasiones me la quisieron comprar o intercambiar por otros objetos. En esta ciudad generar conversación era muy fácil, la gente es abierta y amable además de pasar tiempo en estos espacios públicos dónde es común encontrarse y convivir. Algo opuesto sucedía en Tokio, allí los transeúntes en numerosas ocasiones llamaban a la policía pues les extrañaba mi presencia. La coordialidad y cercanía que sentí en la primera ciudad fue totalmente opuesta a lo que recibí en la segunda, donde la distancia, miedo e indiferencia fue lo que mayormente sentí.

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